Reflexiones sobre la extrema derecha en las claves del pasado, presente y futuro en ocasión de los 25 años de la Fundación Heinrich Böll en Brasil
El presente transforma la mirada sobre el pasado. El futuro se define por lo que construimos sobre las bases del presente y del pasado. A pesar de que todo se resume al ahora, en todo momento estamos inmersos en tres tiempos. En consecuencia, si queremos transformar nuestra realidad, es fundamental prestar atención al flujo del tiempo al actuar. Eso es lo que hicimos en marzo del 2025 durante nuestro encuentro de colaboradores, en Río de Janeiro, donde está ubicada la sede de la Fundación Heinrich Böll Brasil. La propuesta fue desafiarnos a pensar cómo podemos trabajar aún mejor desde estas destacadas instituciones para defender la democracia en un contexto de avance de la extrema derecha, la cual se encuentra en completa oposición a los valores que defendemos.
Una de las actividades propuestas fue la charla «Ascenso de la extrema derecha en tres tiempos». Allí, la periodista de investigación del Instituto Conhecimento Liberta (ICL), Andrea Dip; la fundadora de Coding Rights, Joana Varon; y el historiador de la Universidade Federal de Juiz de Fora (UFJF), Odilon Caldeira, conversaron sobre los usos y abusos de las memorias del pasado brasilero, sobre las intenciones de los señores de Silicon Valley, y sobre cómo la extrema derecha fortalece cada vez más sus conexiones internacionales. El autor y las autoras trabajaron estos temas para componer un panorama político que pone de manifiesto cómo la ola ultraconservadora, que afecta a varios países y sacudió al mundo, de cierta forma también afecta la vida cotidiana de todas las personas. Este escenario exige elaborar diagnósticos profundos, y al mismo tiempo desarrollar nuevas estrategias y tácticas que fortalezcan diálogos y acciones efectivas para proteger y garantizar los derechos humanos y la democracia.
Odilon Caldeira, en el artículo que integra esta colección, nos inspira a pensar que los grupos de extrema derecha narran la historia de Brasil de una forma «lineal, evolutiva, cronológica y centrada en el poder, a menudo celebrando el orden prerrepublicano». Un pasado glorioso y reinventado, en el cual la dictadura cívico-militar de los años 60 ocupa un lugar destacado, pues trae la idea de orden y progreso. Caldeira nos recuerda que la historia puede compararse a un campo de batalla o a un deporte de combate, que la extrema derecha está sabiendo jugar ese juego y que, a menudo, juega sucio con su uso político del pasado. El resultado de esa partida, sin embargo, sigue abierto.
Para Andrea Dip, la asunción de la extrema derecha mundial aprovecha las nuevas herramientas tecnológicas, pero utiliza como catalizador la vieja fórmula de atacar las ideas de equidad de género y diversidad, para generar miedo y fomentar una batalla cultural, en la cual los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres, o los derechos e incluso la propia existencia de la población LGBTQI+ son una amenaza. Se trata de grupos políticos que «forman parte de un movimiento global, articulado, sistemático, con gran capacidad financiera y que involucra a figuras centrales de la política contemporánea». Aunque esta articulación esté ocurriendo ahora mismo, está basada en una visión de futuro, pues emplea la estrategia de formar nuevos liderazgos ultraconservadores para seducir a las juventudes.
Para Joana Varon, debemos prestar atención al poder de las Big Tech y a sus plataformas digitales, en cómo los señores de Silicon Valle son actores decisivos en la disputa actual por la democracia. La emblemática foto de la asunción del presidente estadounidense Donald Trump junto a los CEOs de Meta, las empresas X (Tesla, SpaceX, X, entre otras), Amazon, Apple, Google y OpenIA, demuestra cómo estos nuevos actores comandan la política y dictaminan algunas de las maneras en que nos relacionamos en sociedad, indicando cómo será el futuro. Frente a la narrativa de los «tech bros», Joana nos convoca a la acción recordando que este momento exige estrategias colectivas de confrontación. Es fundamental que las intersecciones entre los derechos humanos, ambientales y digitales se hagan más evidentes en el accionar de la sociedad civil organizada, ya que la geopolítica dominada por la tecnoligarquía afecta a todos los sectores de la sociedad.
La política, arena de diálogo y de disputas cruciales para la sociedad, se convirtió en un espacio de radicalización por parte de grupos interesados en ganancias políticas y financieras inmediatas. Los actores de la extrema derecha comparten una visión de mundo heteronormativa, racista, meritocrática, en muchos casos misógina, contra la diversidad y los modos de vida de los pueblos tradicionales, militarizada y, obviamente, antifeminista. Esto no quiere decir que todos estos elementos estén perfectamente combinados, sino que dicha visión guía su accionar político y afianza sus narrativas dentro y fuera de las redes. Ese alineamiento político coloca del mismo lado a grupos de intereses vinculados a los negacionistas de la crisis climática, a líderes religiosos fundamentalistas, al agronegocio extractivista y a las Big Tech.
El campo político democrático está a la defensiva, pero ya entendió que las redes sociales, el poder de las Big Tech, las alianzas políticas internacionales de estos grupos y el uso que hacen de los símbolos y la memoria pública del pasado, como señalan el autor y las autoras, explican en gran medida por qué están avanzando en las sociedades de todo el mundo. Como alerta Andrea Dip, la respuesta debe ser interseccional, conjugando la lucha por el territorio, por justicia climática, antifascista, por los derechos de las mujeres y la población LGBTQI+, y contra el racismo. Esto no significa hacer a un lado la lucha de clases, sino al contrario: la interseccionalidad es «una necesidad estratégica frente a la reorganización global de las derechas autoritarias».
En este encuentro, el autor y las autoras dialogaron sobre el pasado, el presente y el futuro posible del pujante movimiento de extrema derecha global. La actual guerra contra los valores «woke» (es decir, contra nuestros valores) y el devenir hacia un futuro distópico está en la manos de los dueños de las Big Tech, con su creencia absoluta en las soluciones tecno-científicas, blancas y masculinas.
A lo largo de los 25 años de actividad de la Fundación Heinrich Böll en Brasil, apoyamos y nos unimos a las personas, organizaciones de la sociedad civil, movimientos sociales e instituciones con el firme propósito de construir un mundo más justo, con menos racismo y violencia, y con más solidaridad, afecto y diálogo. La charla que originó esta publicación también nos inspira a pensar que debemos responder de manera coordinada y efectiva a la crisis climática y colocar en el centro del debate a la igualdad de género. Estos temas forman parte de una lucha ancestral en defensa de una vida con dignidad y derechos.
Ahora está en nuestras manos construir narrativas positivas que alcancen los corazones y mentes de los seres humanos a nuestro alrededor.
¡Buena lectura!
Marilene de Paula y Manoela Vianna
Traducción al español por Rizoma Traducciones
Nicolás Castrilli & Rodra Castro